Tratamientos para Afectivos Bipolares

El trastorno bipolar o psicosis maniacodepresiva es una enfermedad mental caracterizada por una alteración del estado de ánimo que se presenta en forma de ataques o episodios de enfermedad que pueden ser de manía, caracterizada por una elevación patológica del humor e hiperactividad; de depresión, con tristeza o melancolía patológicas y, ocasionalmente, en forma de episodio mixto, consistentes en una mezcla de síntomas maníacos y depresivos.

Un aspecto muy importante a tener en cuenta en este trastorno es que tanto los episodios como el propio curso de la enfermedad son farmacológicamente modificables, pudiéndose lograr en muchos casos un control completo de la enfermedad.
La clasificación DSM-IV divide los trastornos afectivos en trastornos bipolares, trastornos depresivos y otros trastornos del estado de ánimo. 

En los trastornos bipolares de han dividido en trastorno bipolar I, trastorno bipolar II, trastorno ciclotímico y trastornos bipolares no especificados. Como categorías aparte están el trastorno del humor inducido por sustancias y el trastorno del humor debido a enfermedad médica.
Etapas de un tratamiento efectivo e integral:

  • La fase aguda del tratamiento: El tratamiento está dirigido a tratar el presente episodio maníaco, hipomaníaco, depresivo o mixto.
  • El tratamiento preventivo: El medicamento es mantenido a largo plazo para evitar futuros episodios.

Los componentes del tratamiento

  • La medicación: Prescrita para casi todos los pacientes durante las fases agudas y preventivas.
  • La educación: Crucial en la ayuda a los pacientes y familiares para aprender a manejar mejor el trastorno bipolar y a prevenir sus complicaciones.
  • La psicoterapia: De gran ayuda para muchos pacientes y familiares, con la finalidad de resolver problemas y enfrentarse a la tensión; no debería ser utilizada a solas, sino que debería estar combinada con la medicación (excepto en situaciones especiales tales como el embarazo). La psicoterapia puede ser individual o de grupo.
  • Terapia de comportamiento: que se centra en la conducta que puede aumentar o reducir la tensión y en los modos para disminuir o aumentar las experiencias agradables que pueden ayudar a mejorar los síntomas depresivos.
  • Terapia cognitiva: Se centra en la identificación y el cambio en los pensamientos y las creencias pesimistas que suelen asociarse a la depresión.
  • Terapia interpersonal: se centra en la reducción de las dificultades que un trastorno del ánimo puede causar en las relaciones.