Tratamientos Contra el Tabaquismo

Dejar de fumar es una de las decisiones más importantes que se puede adoptar para mejorar la salud y ganar calidad de vida. También para respetar el derecho a la salud de quienes nos rodean.

Ya sabe que el tabaco es dañino para la salud, y probablemente se tiene claro las consecuencias inmediatas que tiene para el organismo, el hábito de fumar, como son: tos matinal, cansancio al subir una escalera, sensación de ahogo al hacer cualquier esfuerzo físico. Tal vez también médicos y cercanos le hayan recomendado dejar de fumar, y hasta puede que le empiece a encontrar alguna enfermedad debida al tabaquismo. Pero todo ello no es suficiente si usted no tiene claro y genera conciencia que es también una adicción, una enfermedad la cual debe abordar con tratamiento serio e integral.

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, DSM IV R , considera la nicotina como una de las once sustancias psicoactivas capaces de producir abuso y dependencia, es por eso que en nuestra Fundación se trata con la misma integralidad que cualquier otra adicción, desde una evaluación diagnostica personalizada, con los lineamientos del inventario Multiaxial MILLION, con un abordaje integral y haciendo énfasis en inteligencia espiritual.

Son diversos los abordajes en el tratamiento del tabaquismo, desde la perspectiva de la salud pública, la clínica, la farmacología y la psicología. Y a un más importante la espiritual, donde reside la convicción y el proyecto de vida.

El DSM-IV propone aplicar estos criterios a cada una de las sustancias sospechosas o generadoras de dependencia.

Un patrón mal adaptativo de consumo de sustancias que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativo, expresado por uno (o más) de los ítems siguientes durante un período de 12 meses:

  1. Consumo recurrente de sustancias, que da lugar a incumplimiento de obligaciones en el trabajo, escuela o casa.
  2. Consumo recurrente de la sustancia en situaciones en las que el hacerlo es físicamente peligroso.
  3. Problemas repetidos relacionados con la sustancia.
  4. Consumo continuado de la sustancia a pesar de tener problemas sociales continuos o recurrentes, o problemas interpersonales causados o exacerbados por los efectos de la sustancia.